
Residencial
Construido2014 · Costa Cachagua
Una volumetría que se excava: bloques blancos que avanzan y retroceden, llenos y vacíos que generan terrazas, patios y recorridos exteriores. La escalera de hormigón sin barandas sube entre los árboles como parte del mismo sistema — no como acceso, sino como extensión del espacio. El lugar más poderoso es la terraza cubierta: un living exterior bajo una losa de hormigón con un gran oculus circular que abre el cielo sobre los que están sentados. Hacia el poniente, el marco de hormigón encuadra la bahía al atardecer. Piedra en el muro lateral, hormigón tableado en el cielo: la austeridad del material contrasta con la calidez del momento. Adentro, el tono cambia. Madera blanca en muros y cielos, desniveles que articulan los espacios sin separarlos, una doble altura que conecta el estar superior con el pasillo inferior. Lo que afuera se muestra austero y preciso, adentro se vuelve íntimo y cálido.