
Residencial
Construido2007 · Costa Cachagua
La silueta desde afuera evoca la proa de un buque que avanza por el cerro hacia el Pacífico: la cubierta quiebra su plano, se inclina, y corona el conjunto con un ojo circular que perfora el hormigón tableado. Vista desde la terraza, esa apertura enmarca el cielo. El plan se estructura en alas independientes, todas orientadas hacia la costa. En cada nivel, una terraza captura el paisaje sin interrupción — las barandas son de vidrio para no mediar entre el espacio y el horizonte. Las perforaciones circulares del muro interior no son solo ornamento: filtran la luz del norte y crean una continuidad visual entre el pasillo y el living. En el centro de la planta, un patio de bambú con piedra y agua trae la escala íntima al corazón de la casa. El mismo bolón que ancla los muros exteriores reaparece como chimenea en el living. Todo el material dialoga, nada sobra.