
Residencial
Construido2004 · Costa Cachagua
Una volumetría de líneas simples que cita al movimiento moderno: hormigón visto, paños vidriados y una lógica clara — subir. El programa se resuelve como un recorrido vertical por la ladera, nivel a nivel, en busca del aire y las vistas. El elemento que organiza ese recorrido es un volumen cilíndrico que articula la circulación entre los espacios. A su alrededor, living y comedor se ordenan en distintos niveles mediante muros curvos de media altura —sin vértices, sin esquinas— que delimitan sin cerrar y dan amplitud a la planta abierta. Las perforaciones circulares en muros y puertas aparecen como un gesto escultórico que se repite en distintas escalas. Nada cumple solo un rol estético: todo está en función de la arquitectura.